El láser Nd:YAG es el dispositivo más utilizado para la eliminación de tatuajes. Combina el principio de acción fototérmica selectiva del láser con el principio de acción explosiva del láser Q-switched. Tras la absorción del láser, el pigmento se calienta repentinamente y explota, fragmentándose en partículas más pequeñas. Estos fragmentos son fagocitados por los macrófagos mediante metabolismo y luego ingresan a la circulación linfática, eliminando así el pigmento del cuerpo. El pigmento se aclara gradualmente hasta desaparecer por completo tras tratamientos periódicos, logrando así el objetivo del tratamiento.
El láser Nd:YAG produce cuatro haces de alta energía con longitudes de onda de 1320 nm, 1064 nm, 532 nm y 755 nm. Esta longitud de onda es muy versátil y puede penetrar profundamente en los tejidos sin ser absorbida significativamente por la piel circundante, lo que la hace útil para una amplia gama de procedimientos médicos.

Depilación láser: Los láseres Nd:YAG actúan sobre la melanina de los folículos pilosos, desactivándolos eficazmente e impidiendo el crecimiento futuro del vello.
Eliminación de tatuajes: El láser descompone las partículas de tinta de los tatuajes en fragmentos más pequeños, que luego son eliminados gradualmente por el sistema inmunológico del cuerpo.
Tratamiento de lesiones vasculares: Los láseres Nd:YAG pueden utilizarse para atacar y coagular los vasos sanguíneos en afecciones como las arañas vasculares o los hemangiomas.
Rejuvenecimiento de la piel: Los láseres Nd:YAG pueden estimular la producción de colágeno en la piel, mejorando el tono y la textura de la misma.